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  • Cómo reconocer a un empotrador

    Cómo reconocer a un empotrador

    Un día estás con tus compañerxs y alguien menciona que se ha acostado con un empotrador. Y desde entonces buscas uno como locx. Te arreglas y una noche vas a un bar, empiezas a hablar con un hombre alto, musculoso; y piensas “Este sí, este me empotra”. Pero luego nada, en la cama es una ranita. Puro atrezo. El gimnasio y Dios le otorgaron el físico adecuado, pero no el don de empotrar. Y entonces mil dudas te llevan a pensar como encontrar a un buen empotrador, porque creías que podrías hacerlo, que sabrías verlo venir. PERO NO. 

    Y para eso estamos, para en la medida de lo posible a identificar a un empotrador. Porque a veces es lo que buscamos, un empotrador que te deje medio muertx a la mañana siguiente; con un dolor muscular que no cura ni un cóctel de Ibuprofeno, el Reflex ni un viaje a Lourdes de rodillas.

    Esta nota del blog es totalmente humorística y no pretende ofender a nadie. Hablamos de empotradores desde el respeto y admiración que les tenemos y no pretendemos incomodar a nadie. Así que sigue leyendo solo si tienes sentido del humor y, sobre todo, ganas de encontrarte a uno de estos.

    Empotradores, guía del usuario para encontrarlo

    Reconocer a un empotrador no nada...nada fácil; ya que no siguen ningún tipo de aspecto ni carácteristica a nivel físico. Un empotrador puede ser alto, bajo, mediano, musculoso, fondón o delgado. Puede hasta ser pelirrojo, mira lo que te decimos. De todos modos, que no sea fácil no quiere decir que sea imposible. Ni que tengas que perder las esperanzas.

    El empotrador no habla mucho

    El empotrador cuenta con ese toque misterioso de “El señor Grey la está esperando”. Nunca será la persona que te cuente su vida en el primer encuentro, y menos el típico que cuenta hazañas de alcoba. Te escuchará y disfrutará tu charla, te intentará conocer, porque él está cazando a su presa; mientras le cuentas lo mucho que te gusta escuchar música clásica, ya está pensando en que al llegar a casa, pondrá a Mozart para que enloquezcas y se te caigan lo que sea que lleves puesto en el acto.

    El empotrador tiene la mano firme

    El empotrador cuando considere oportuno y tenga información te interrumpirá sin más solo para decirte “ Vamos a por una copa ”, con palabras firmes pero informativas, sin presión ni tiempo a que dudes. Te agarrará la mano con la fuerza de mil mares y el ímpetu del viento, como dice Raphael, pero no te dolerá, lo único en lo que podrás pensar es en tener esas manos acariciando todo tu cuerpo. Agarrando tu cintura, tu cadera, tus nalgas, tus brazos...

    El empotrador sonríe con media boca

    Mientras piensa en cómo te van a poner para arriba, para abajo, para un lado y para el otro, mirando a Cuenca, el Teide, Teruel o Alicante. Tú te quedas embobadx, porque esa media sonrisa es la materia prima en que se están fabricando todos tus sueños.

    En empotrador no necesita invitación 

    El empotrador lee entre líneas, identifica todas y cada una de las señales de tu cuerpo. No te va a preguntar si te apetece pasar la noche juntxs porque sabe de sobra que lo estás pidiendo a gritos, lo nota en tu respiración, en tu piel, en como acaricias tu cabello y en cómo lo miras atontadx. El empotrador te besará y tú ya te mueres ahí, in situ.

    El empotrador bebe muy poco

    No verás nunca a un empotrador borracho perdido, a no ser que sea su día de descanso y no tenga intenciones de sacar el empotrador que lleva dentro para buscar almas inocentes. El empotrador sabe que solo un poco más de alcohol de lo normal, puede afectar su calidad y reputación en el sexo, así que lo más posible es que se conforme con una copa y te invite a casa antes de que tú bebas de más.

    El empotrador no le teme a tus juguetes 

    El empotrador llega a tu habitación, ve tu conejito, succionador y demás "cacharros" encima de la mesita y piensa “ Que noche tendremos hoy con estos juguetes! una maravilla”. Te verá como una persona atrevida y sensual, decidida y que sabe cómo disfrutar del mejor sexo. Felicidades! no solo por la noche de placer y juegos que vas a pasar, sino porque te has llevado el gato al agua.

    El empotrador no le afecta la moda

    Ni hipster, ni normcore, ni Borjamari, ni hippie ni leches en vinagre. Los empotradores saben de sobra que lo que mejor les queda son unos vaqueros y una camiseta o camisa. No necesitan adornos ni florituras para matarte de ganas. De hecho, cuanta menos ropa, mejor.

     
    Con esta guía rápida tienes de sobra para identificar a un buen empotrador. ¡Ahora solo tendrás que conquistarlo! Que personaje famoso cres que tiene estás características? Nos ayudas?